Uno de los miedos más grandes al contratar una Renta Vitalicia es la frase popular: "Si me muero, la compañía se queda con todo". Esto es una verdad a medias que necesita ser aclarada urgentemente.
Entendiendo el "Seguro"
Cuando contratas una Renta Vitalicia, estás comprando tranquilidad. La compañía apuesta a cuánto vivirás. Si vives 100 años, ellos pierden y tú ganas porque te pagan siempre. Pero, ¿y si falleces pronto?
Protección 1: Pensión de Sobrevivencia
Por ley, si tienes cónyuge (casado vigente) o hijos menores de 24 años (estudiando), ellos son beneficiarios legales. Si falleces al día siguiente de pensionarte, tu cónyuge recibirá el 60% de tu pensión PARA SIEMPRE. No se pierde el dinero, se transforma en cobertura para ellos.
Protección 2: Periodo Garantizado de Pago
Aquí es donde tú tomas el control. Al contratar la póliza, puedes solicitar un "Periodo Garantizado" (ej. 10, 15 o 20 años). Esto funciona como una cláusula de seguridad.
Te pensionas con un Periodo Garantizado de 20 años. Falleces lamentablemente al año 5. ¿Qué pasa con los 15 años restantes? La compañía DEBE pagar el 100% de tu pensión mensual a tus beneficiarios (no legales también, como nietos o sobrinos si los designas) hasta que se completen los 20 años.
Recién una vez terminado ese periodo garantizado, se aplica la pensión vitalicia de sobrevivencia normal (60%) para tu cónyuge. Con esto, te aseguras de que el capital que traspasaste retorne a tu familia sí o sí.
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